El flujo de efectivo

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Publicado

24/08/2021


Escritor

Sergio Londoño


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Una parte importante del manejo de las finanzas en toda empresa es la gestión de la caja, sin embargo, es frecuente encontrar administradores que no saben cómo usar la información contable para lograr una efectiva gestión de esta. En efecto, podemos tener el software, un buen sistema de información, un excelente equipo humano a nuestra disposición, pero no saber gestionar la información para dirigir el curso de la compañía.

Recientemente, en una reunión de asamblea de accionistas de una importante empresa en Medellín el equipo directivo se preguntaba ¿por qué si según el estado de resultados tenían utilidades, no contaban con el dinero suficiente para pagar el IVA a la Administración de Impuestos? Dando respuesta a esa inquietud, el presente artículo pretende esclarecer qué vender no significa tener el dinero suficiente para pagar las cuentas.

El manejo de tesorería en una empresa, comúnmente llamado manejo de caja, pretende llevar un control tanto de las entradas de dinero disponible, como del caudal de salidas de ese mismo dinero; en algunas empresas esa interacción del disponible es cíclica, es decir, se tienen entradas o salidas sólo durante una época del año; un ejemplo de ello sería una empresa que fabrica productos de navidad durante todo el año para ser vendidos en la temporada decembrina. En otras empresas, en cambio, el disponible es regular, hay un flujo constante de entradas y salidas de disponible de manera regular durante todo el año. En otras empresas, incluso, el flujo puede ser irregular.

En cualquier caso, lo fundamental en toda empresa es identificar cómo se comporta el flujo de la caja. Empecemos por allí, vislumbremos la manera y cantidad como entra ese flujo de caja a nuestra empresa ; dado que de las entradas de disponible dependerán nuestras salidas, haciendo este ejercicio podremos tener las herramientas para manejar nuestra tesorería.

Fíjese que en muchos hogares dependiendo de la recepción quincenal o mensual del salario se hacen los pagos duros y se deja un remanente para los pagos blandos que son los gastos diarios pequeños como transporte, merienda, etc. Así mismo, en la empresa, dependiendo de la regularidad con la que entra el flujo del disponible se deben planear los gastos fuertes y dejar remanente para el día a día hasta la próxima entrada de flujo de caja.

¡Un Tip importante para la gestión de tesorería es no confundir las ventas con flujo de caja!

El informe de ventas diarias o mensuales no es equivalente al dinero que entra a la cuenta bancaria, más bien significa un compromiso con la administración de impuestos ya que al emitir facturas se genera el impuesto al valor agregado, la autorretención, comisiones a vendedores, entre otros. Todos estos rubros nos quitan caja ya que deben ser cancelados regularmente a muy corto plazo.

Además de los mencionados compromisos económicos, las ventas requieren ejecutar un trabajo de recaudo de cartera que en algunas ocasiones puede tornarse complejo. La gestión de la cartera es importante en nuestra empresa ya que alimenta las entradas de tesorería, por eso debemos preguntarnos ¿Cuánto tiempo nos estamos tardando en recaudar cartera? Recordemos que de su recaudo dependen las entradas de flujo de efectivo. Para responder a este interrogante podemos utilizar la siguiente fórmula : (Saldo de cartera x 360 días) / ventas. Debemos tener en cuenta poner sólo las ventas a crédito en la fórmula.

Teniendo claro el índice de rotación de las cuentas por cobrar, conviene calcular la rotación de pago a proveedores, que se determina así: (Saldo de Proveedores del Pasivo × 360) / Costo de Ventas. En caso de conocer el detalle de las compras que son realizadas a crédito, este valor puede ser utilizado como sustituto del costo de ventas.

Con estos dos indicadores podremos analizar si la empresa es capaz de recaudar el disponible con antelación suficiente para cumplir con las obligaciones pendientes. Lo ideal es que la rotación de cartera sea menor a la de proveedores, pues ello significa que tu empresa tendrá la caja suficiente para pagar a sus proveedores. Estas dos corrientes de entrada y salida deben estar jugando a nuestro favor para no entrar en default.

Por último, hay otros factores que influyen en el manejo de la tesorería como los créditos bancarios, que nos aportan en determinado momento un flujo de caja pero que tendremos que ir pagando periódicamente en cuotas más intereses. Por eso la planeación deberá contemplar el corto, mediano y largo plazo. Otro actor predominante en los últimos tiempos es el factoring, que es un mecanismo de anticipar el cobro de nuestra cartera y de esta manera tener flujo de tesorería, o, en otras palabras, vender las facturas por un menor precio para tener flujo de caja. En el mundo de los negocios todo tiene un costo, y es allí que la nueva industria del factoring ha tomado mucha fuerza, a raíz de la necesidad de las empresas de liberar recursos para tener flujos positivos en caja.

De esta forma y otras podemos extraer de los estados financieros información valiosa que nos ayuda a gestionar no solamente la caja de la empresa sino muchos otros aspectos relevantes para asegurar el éxito en la administración de los negocios.

Si quieres entender la historia que cuentan los números de tu empresa, ¡pide una asesoría con nuestro equipo sin compromiso!

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